3/7/17

Tres últimas lecciones de una asignatura de Derecho

Al término del periodo lectivo de mi asignatura "Responsabilidad contractual y extracontractual" (3º del grado de Derecho y 4º del doble grado Derecho-ADE) he remitido a mis estudiantes este "mensaje de cierre" con las tres últimas "lecciones" del curso.


Sin contar con los borradores de informe y los miniexámenes, la corrección y comentarios de los 90 informes y 40 demandas entregados, a aproximadamente una hora por unidad, me han supuesto unas 130 horas de trabajo. Lo cuento por dos razones: a) para que entendáis la importancia que concedo a la retroacción para vuestro aprendizaje; b) para que me concedáis el último esfuerzo de leer este mensaje, que contiene las tres últimas "lecciones" del curso, orientadas a "más allá de Responsabilidad contractual y extracontractual".


1. La práctica del Derecho (profesional y ciudadana) se desarrolla a través de ciertas metodologías o habilidades; y su aprendizaje se perfecciona solamente mediante el esfuerzo personal de mejorarse continuamente (siento informaros que ese esfuerzo no debe cesar ni con el grado ni con el postgrado ni con el acceso al puesto de trabajo). 


2. Una buena parte de las habilidades mencionadas consiste en la "deconstrucción" del material jurídico que tengamos a mano, sea un problema, una sentencia o una norma. He intentado, durante el curso, fomentar la necesaria disposición y capacidad para analizar, es decir, para reducir la complejidad a unas pocas líneas esquemáticas. De cara al futuro tres recomendaciones:

  • Adoptad como actitud de un "buen alevín de jurista" la de intentar siempre reducir lo complejo a lo esencial; sin prisas, contando a diez antes de contestar, pasito a pasito...   
  • Permaneced atentos a cómo organizan la información los buenos profesionales con los que os relacionéis, las buenas sentencias que leáis, los artículos o libros que empleéis...  
  • Observad también cómo pensáis vosotros mismos e intentad identificar posibles errores en vuestros propios análisis: ¿por qué no he sido capaz de ver esto, qué tendría que haber hecho para conseguirlo?


3. Después de la deconstrucción viene la reconstrucción, es decir, la comunicación, escrita u oral, de los resultados de vuestro análisis. Repito también aquí las recomendaciones de que observéis a los buenos comunicadores y de que os autoobservéis, Pero añado cuatro recomendaciones más específicas:

  • Escribid/hablad simple. Punto. A partir de aquí, solamente cuando os sintáis cómodos (dueños del discurso) y sea una opción comunicativa interesante, podéis emplear frases más complejas.
  • Revisad, revisad, revisad; todo puede decirse de una forma mejor y más clara.
  • No os desentendáis de las dudas lingüísticas que os surjan al redactar; acostumbraos a resolverlas con los múltiples recursos que Internet pone a vuestro alcance.
  • Estad siempre pendientes del destinatario de vuestro discurso (lo que hacéis es para él); y adaptad vuestro mensaje al contexto en el que se produce.


Ya. Fin. ¡Buena suerte!

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